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El Conde Arnau de Mataplana  

Posted by Ana in ,


En Cataluña se encuentra la historia del Conde Arnau de Malaplana. Este conde prometía una medida de trigo a todo aquel que le suministrara una medida de piedra para la construcción de su castillo. Una vez construido el mismo, Arnau no cumplió con lo dicho respecto a sus súbditos. La población en venganza avisó a las brujas del lugar para que realizara hechizos sobre el conde y estos se realizaron.

El conde, no enterado de estas conjuras contra él, estaba enamorado de una abadesa del convento de San Juan de las Abadesas, a quien, después de haber sido rechazado, violó y secuestró para llevársela a su nuevo castillo. Era noche de difuntos. Cuando a la mañana siguiente fueron unos hombres a parlamentar con Arnau, se encontraron con la espantosa imagen del conde y la abadesa despedazados por lo que dijeron unos perros vampíricos. Se dijo que hasta el siglo XIX cada noche de difuntos el conde, la abadesa y la jauría de perros salían del más allá para chupar la sangre y despedazar a todo aquel que se encontraran por la noche en aquellos lares catalanes.

La Guajona  

Posted by Ana in ,

A muchas madres les preocupa... a veces... el color pálido de sus hijos... y... lo achacan a que no comen bien... a que algo les ha sentado mal... o... incluso a que han contraído una enfermedad desconocida. En Cantabria hay otra razón para explicar estas anomalías en la salud de los niños...:-) ... La Guajona...

La Guajona, que en otros tiempos recibió el nombre de Lumia, es una vieja delgadísima y siniestra... tapada de la cabeza a los pies con un manto negro... Lo único que se le ve son las manos... renegridas y sarmentosas, los pies... que en realidad son patas de pájaro... y la cara, una cara amarilla, rugosa, consumida... sembrada de pelos y verrugas... con ojos diminutos y brillantes como estrellas... nariz aguileña y una boca de labios delgados y descoloridos en la que se ve un único diente, negro y enorme como un puñal... pues le llega hasta por debajo de la barbilla...


La Guajona no vive de día y nadie sabe dónde se mete a la luz del sol... aunque se cree que bajo tierra... Por la noche sale y pasa como una sombra confundiéndose entre estas... Entra en las casas sin hacer ruido... se acerca a los niños y jóvenes sanos cuando están durmiendo y les clava su diente largo y afilado en una vena... para de esta manera beberles la sangre y dejarlos descoloridos y débiles... Es, por tanto... la mujer vampiro de Cantabria.
A pesar de su crueldad, hay que decir que sus ataques no son mortales y que esta especie de Drácula de la Montaña no mata a sus víctimas

Conde Estruc -El vampiro  

Posted by Ana in ,

El conde Estruc aterrorizó la llamada Catalunya Vella durante muchos años, la Cataluña llamada así porque era cristiana y no musulmana como la parte sur que poco a poco se iba incorporando de nuevo al cristianismo y a la obediencia barcelonesa. Una Corona de Aragón que poseía la Occitania en la que apareció el catarismo.
Era una época confusa, con antiguos vestigios paganos (el vampirismo ya existía en la mitología griega), la herejía cátara y su consiguiente persecución inquisitorial, el acecho del Islam. Se cuenta que durante generaciones era frecuente en tierras catalanas que las madres asustaran a sus hijos rebeldes con llamar al conde Estruc si no eran buenos.
Decíamos que este vampiro era muy seductor, las mujeres caían rendidas entre sus brazos y otros órganos más viriles quedándose embarazadas y pariendo monstruos al cabo de los nueve meses reglamentarios que fallecían no más nacer.
El escalofrío duró hasta que una anciana religiosa encontró su sepulcro y le dió muerte. El vampiro desapareció de las comarcas y no se volvió a levantar por las noches de su tumba. Otras versiones dicen que fue un judío que rompió el hechizo, pero aún así la leyenda perduró durante siglos.
En 1991 apareció una novela dedicada a nuestro seductor vampiro, Estruch de Salvador Sáinz y varios cuentos más del mismo autor.
No es el único mito vampírico de la Península Ibérica porque tenemos los Dip (los perros vampiros de Pratdip, Tarragona) y la Guajona de Cantabria.

Se ha especulado mucho sobre el origen de la leyenda, pero la hipótesis más creíble es la que estuviera relacionado con el catarismo en Occitania que la Iglesia de Roma condenó llevando a la hoguera a miles de sus fieles. Muchos de ellos huyeron a Cataluña, como los Astruc convertidos en Estruc al cambiar de patria. De los cátaros se contaban muchas historias macabras para justificar su persecución, tal como ocurriera con los primeros cristianos en la Roma de los Césares.

Se sabe que se les acusó de servir a Lucifer, de practicar actos satánicos y toda clase de aberraciones. Esa calumnia en el caso de Estruc se convirtió en leyenda con el paso de los años, llegando hasta nuestros días convertida en relato de vampiros.
El castillo de Llers, donde transcurrió la leyenda, fue destruido en la Guerra Civil española a causa de una explosión de la Iglesia, situada al lado del mismo, que fue utilizada por los republicanos como polvorín. El pueblo fue asimismo arrasado por dicho motivo.

Enriqueta Martí - La vampiresa de Barcelona  

Posted by Ana in ,

En un principio, la historia de Enriqueta Martí fue desmentida oficialmente por el gobernador civil de aquella época, Portela Valladares, que trató de negar que estaban ocurriendo ciertos hechos sangrientos en la ciudad de Barcelona, a principios del siglo 20. Enriqueta Martí fue detenida en 1909 a los 43 años en su domicilio de la calle de Minerva, donde descubrieron que tenía un prostíbulo de menores de ambos sexos y de edades que iban desde los 5 hasta los 16 años.


Enriqueta fue procesada, pero la causa se perdió en los archivos gracias a las influencias ejercidas por una persona muy conocida y muy poderosa de la ciudad. La vida de Enriqueta Martí estuvo siempre muy relacionada con la prostitución, de hecho, ella misma comenzó a ejercerla antes de cumplir los 20 años.


En una de las ocasiones, cuando Enriqueta fue interrogada por la policía, aseguró que vivía con dos niñas: Angelita, que según decía era su hija, y Teresita Guitart, a la que llamó Felicidad. Sin embargo, fue a raíz del registro que se produjo en el entresuelo de la calle de Poniente cuando se descubrieron ciertos objetos sospechosos. Por un lado, en aquellas habitaciones se encontraron lámparas, cortinas, butacas y sofás que debían de haber costado una fortuna. Y por otro, se descubrieron dos trajecitos de niño y otros dos de niña, medias de seda y zapatos a juego con los trajes, pelucas rizadas y finos vestidos de confección, que Enriqueta vestía en sus misteriosas salidas.

Los asesinatos que perpetró Enriqueta Martí fueron publicados en todos los periódicos de la época y uno de los periodista más prestigiosos de aquel entonces, Luis Antón del Olmet, llegó a escribir en unos de sus reportajes, lo siguiente: "Estamos ante una de las criminales más tremendas y crueles de las que se tienen noticia. Movida por un fanatismo vesánico, ha ido matando niños durante diez años para sacarles las grasas y fabricar ungüentos. Es un caso inaudito, monstruoso, del que se hablará muchos años con estupor. Enriqueta Martí ha de tener leyenda, pero ¿será cosa de seguir glosando indefinidamente este suceso?".

Enriqueta Martí terminó sus últimos días en la cárcel, donde murió al ser linchada por sus compañeras presas. Se especuló que antes de ser golpeada ya estaba muerta, y que había sido envenenada por encargo de alguien muy interesado en su desaparición. Pero, nada se pudo probar.