En el lugar del pueblo de Coba, llamado "O Outeiro Grande" hay un círculo formado por robles (en gallego "rebolos") y en su centro una peña. Se le llama "A Roda Dos Rebolos".
Dícese que un hada vive dentro de ese círculo debajo de la peña y cuando sale al mundo exterior se forma como una muralla o pared mágica entre estos árboles que nada puede traspasar. También se dice que si estás dentro de este circulo mágico y el hada quiere, cierra la pared y nada ni nadie puede salir.
Cuéntase que hace muchas generaciones, un mozo en una fría noche de luna invernal huyendo de una manada de lobos que le perseguían desde la Fraga, acertó a pasar por la "Roda dos Rebolos" y se subió a la peña que está en su centro para, empuñando su lanza, poder defenderse mejor. Los lobos rodeaban el círculo de robles pero no se atrevían a acercarse, parece que tenían miedo, pero no del valor del hombre y de su lanza, sino de alguna fuerza del más allá. El hombre le tiró una piedra al lobo que estaba mas cerca con la intención de espantarlo, pero la piedra chocó contra una pared invisible entre dos robles y provocó una luz como la de un rayo pero sin trueno. Los lobos se espantaron tanto como el hombre y decidieron retirarse un trecho y esperar. Aunque el hombre intentaba permanecer en vela, no pudo evitar caer profundamente dormido. Cuentan que en su sueño vio una doncella muy bella, como un hada, que estirando los brazos en cruz gritaba "abre", y una pared sutil hecha como de viento que iba de árbol a árbol desaparecía. La doncella salió del circulo, y dirigiéndose de nuevo hacia el interior, levantando los brazos gritó, "pecha". La pared de viento volvió a aparecer.
Al amanecer se despertó sobresaltado, pero los lobos ya no estaban. El hombre lanzó otra piedra y temeroso del rayo ocultó el rostro entre sus brazos para protegerse, pero esta vez nada sucedió. Dudando, probó de lanzar otra piedra y pudo ver como pasaba entre los robles sin problemas. Se acercó muy despacio con su lanza bien aferrada. Pasó temeroso entre los dos robles entre los que antes estaba la mágica pared que producía rayos. Pudo llegar sano y salvo al Castro de Coba y contó lo que le había pasado.
Para situarnos diré que fue el fundador del actual Museo Antropológico de Madrid, el que se encuentra situado enfrente de la estación de Atocha. Fue catedrático de Operaciones y Anatomía de la Escuela de Medicina de San Carlos, además de coleccionista, viajero y científico eminente que, sin embargo, ve marcados los últimos años de su vida por la obsesión de la muerte de su pequeña hija de quince años de edad. La hija del doctor Velasco era delicada, enfermiza, rubia y muy pálida.
Dice la leyenda que la única hija del doctor G. Velasco, siendo muy joven enfermó, según unos de tisis, según otros de tuberculosis, y que los médicos poco pudieron hacer para curarla, muriendo al poco. Tanta fue la tristeza de su padre y la impotencia por no haber podido salvar su vida que pide y obtiene un permiso en base a su prestigio como científico, para embalsamar a su hija y retener su cadáver en su domicilio. En todo el proceso de embalsamiento es ayudado por su discípulo el doctor Muñoz, al parecer, prometido de la joven difunta.
Los rumores van corriendo cada vez más. Algunos afirman que al atardecer el doctor Velasco saca a pasear a su hija en el coche de caballos y que la sienta enfrente de él, al lado de la ventanilla.
La leyenda crece y un cierto temor se va apoderando de los madrileños, que no se atreven a pasar por delante de la casa del doctor o por sus cercanías. Algunos periódicos se hacen eco del rumor y en los mentideros y cafés de Madrid no se habla de otra cosa.
Aunque no se conociesen los misteriosos hechos que han tenido lugar en la cumbre de la montaña de la Mussara, el ambiente que rodea esa aldea abandonada ya sería sobrecogedor. A poco más de mil metros de altitud las nieblas son frecuentes, y refuerzan el aire enigmático que rodea las escasas construcciones que se tienen en pié, la mayoría semiderruidas por el paso del tiempo y el abandono en que cayó el pueblo desde que en los años cincuenta quedó completamente desabitado. Pero esa sensación de misterio y decrepitud de la zona no es más que el aspecto superficial de los enigmas que rodean la zona. El adorno que acompaña a las inexplicadas desapariciones, el avistamiento de insólitos seres, o figuras luminosas de origen incierto.En la comarca, el Baix Camp (Tarragona), y también más allá, todo el mundo sabe que en la Mussara pasan cosas muy extrañas. Hechos misteriosos que alejan de ella a muchos que no desean estar demasiado tiempo en sus cercanías, en especial al anochecer, y que en cambio atraen hacia su cumbre a los que pretenden encontrar un camino de comunicación con otra realidad, con el más allá, o tal vez con el mismísimo infierno.
Alertado por ese extraño sonido, caballos por la noche en ese paraje aislado, el testigo se acercó a la entrada del antiguo edificio religioso donde pudo ver algo que le dejó poco menos que de piedra.“Ante mi aparecieron unas figuras ataviadas con lo que parecían unos hábitos con capuchas, lo que les daba una apariencia similar a monjes, pero tenían un aspecto semitransparente. Al principio sólo vi dos, pero dentro de la iglesia habría cuatro o cinco más. Algunos pasaron a menos de diez metros de mí. Les hablé pero me ignoraron por completo. Pude ver perfectamente cómo se dirigían al interior donde movieron unas piedras. Al cabo de unos momentos los dejé de ver repentinamente”. Boluda asegura que nunca olvidará esa extraña observación, que en total duró unos cuatro minutos.Entidades inmateriales¿Qué fue lo que vio el testigo?. ¿Eran seres procedentes de otro plano de realidad?.
A muchas madres les preocupa... a veces... el color pálido de sus hijos... y... lo achacan a que no comen bien... a que algo les ha sentado mal... o... incluso a que han contraído una enfermedad desconocida. En Cantabria hay otra razón para explicar estas anomalías en la salud de los niños...:-) ... La Guajona...
A pesar de su crueldad, hay que decir que sus ataques no son mortales y que esta especie de Drácula de la Montaña no mata a sus víctimas
En Cuenca existe una leyenda en la zona de la Ermita de las Angustias de la que se cuenta, que hace muchos años(no se cuantos exactamente), había un oidor de la ciudad, que era un buen hombre, recto, honesto y respetable que tenia un hijo totalmente diferente. Diego, que era su nombre, era juerguista, vivalavirgen, jugador y un Don Juan sin compasión. Ninguna mujer, ya fuera soltera, casada, separada o viuda se le resistía. Conquistaba a las mujeres para una vez conseguidas, despreciarlas y darlas de lado.
El conde Estruc aterrorizó la llamada Catalunya Vella durante muchos años, la Cataluña llamada así porque era cristiana y no musulmana como la parte sur que poco a poco se iba incorporando de nuevo al cristianismo y a la obediencia barcelonesa. Una Corona de Aragón que poseía la Occitania en la que apareció el catarismo.
Era una época confusa, con antiguos vestigios paganos (el vampirismo ya existía en la mitología griega), la herejía cátara y su consiguiente persecución inquisitorial, el acecho del Islam. Se cuenta que durante generaciones era frecuente en tierras catalanas que las madres asustaran a sus hijos rebeldes con llamar al conde Estruc si no eran buenos.
Decíamos que este vampiro era muy seductor, las mujeres caían rendidas entre sus brazos y otros órganos más viriles quedándose embarazadas y pariendo monstruos al cabo de los nueve meses reglamentarios que fallecían no más nacer.
El escalofrío duró hasta que una anciana religiosa encontró su sepulcro y le dió muerte. El vampiro desapareció de las comarcas y no se volvió a levantar por las noches de su tumba. Otras versiones dicen que fue un judío que rompió el hechizo, pero aún así la leyenda perduró durante siglos.
En 1991 apareció una novela dedicada a nuestro seductor vampiro, Estruch de Salvador Sáinz y varios cuentos más del mismo autor.
No es el único mito vampírico de la Península Ibérica porque tenemos los Dip (los perros vampiros de Pratdip, Tarragona) y la Guajona de Cantabria.
Se ha especulado mucho sobre el origen de la leyenda, pero la hipótesis más creíble es la que estuviera relacionado con el catarismo en Occitania que la Iglesia de Roma condenó llevando a la hoguera a miles de sus fieles. Muchos de ellos huyeron a Cataluña, como los Astruc convertidos en Estruc al cambiar de patria. De los cátaros se contaban muchas historias macabras para justificar su persecución, tal como ocurriera con los primeros cristianos en la Roma de los Césares.
Se sabe que se les acusó de servir a Lucifer, de practicar actos satánicos y toda clase de aberraciones. Esa calumnia en el caso de Estruc se convirtió en leyenda con el paso de los años, llegando hasta nuestros días convertida en relato de vampiros.
El castillo de Llers, donde transcurrió la leyenda, fue destruido en la Guerra Civil española a causa de una explosión de la Iglesia, situada al lado del mismo, que fue utilizada por los republicanos como polvorín. El pueblo fue asimismo arrasado por dicho motivo.
Cerca de las catedrales,nos encontramos con un lugar de leyenda,se le conoce como la cueva de Salamanca. En realidad es una sacristía de una iglesia y en ella se dice que se impartían demoníacas clases. El actual recinto esta compuesto por los restos de la iglesia, los de la muralla vieja y por la Torre de Marques de Villena y cuenta con un pequeño museo con todo lo encontrado en las ruinas del recinto.
La cueva de Salamanca aunque tapiada por las autoridades, continuaba su labor cerca del seminario de Carvajal, al que todos siguen llamando "Torre de Villena".
El pantano de Bogunyà está maldito para los habitantes de los pueblos y ciudades cercanos a el.
Por desgracia todo el mundo conoce algún caso de ahogamiento en alguna piscina, playa o embalse, lo que no es tan frecuente es conocer alguna historia real sobre extrañas muertes en el lugar y presuntos asesinatos.
En este lugar han sido demasiado frecuentes y extrañas las muertes, por lo que los lugareños poco a poco han dejado de acudir al lugar por que lo consideran un enclave maldito.
Este pantano ubicado a 3 km de Terrassa, está marcado por una gran leyenda de muertes que hace de este lugar una zona maldita.
A mediado de los años ochenta, fue hallado un cadáver junto una escopeta de cañones recortados, en 1.994 se buscó por el lugar el cuerpo desaparecido de un joyero asesinado, que según la Policía debería estar por esa zona.
La última muerte por ahogamiento ocurrió el 2 de Septiembre de 1.999 donde un niño de 10 años apareció flotando en el pantano, según las pesquisas de la Policía Nacional que fue la encargada de investigar el caso, el niño iba acompañado por tres menores más, los cuales decidieron subir a escalar una colina mientras el niño de 10 años se quedó en el embalse.El 12 de Abril de 2006 un transeúnte avisa a la Policía de que ha visto un cadáver flotando en el lago, a los pocos minutos acuden varios coches de Bomberos acompañados de varias patrullas de Policía.
Al retirar el cadáver del agua se encuentran con la figura de un hombre de 35 a 40 años atado de pies y manos y con signos evidentes de que ha sido asesinado.Hoy un año después el cuerpo sigue sin identificar, además nadie lo ha reclamado ni ha denunciado su desaparición, la Policía continua investigando en busca de indicios que los acerquen al asesino.
Estas son algunas de las muertes de las que se tienen constancia, pero hay decenas de ellas, en realidad el número se desconoce, además el lago pequeño, nombre con el que se conoce este lugar entre los egarenses, en un sitio donde se han encontrado varios coches en el fondo del lago y gran cantidad de motos y objetos de lo más variado.
En la actualidad el pantano de Bogunyà es un centro de culto para grupos espirituales y esotéricos, ademas, es un lugar marcado por leyendas y fenómenos inexplicables.
Hoy en día el pantano transmite una sensación extraña de tristeza y dolor que caracteriza el entorno recordando el sufrimiento que esconde su embalse, sin embargo y aunque parezca contradictorio, varios grupos esotéricos y de corte espiritual acuden a su orilla a realizar meditaciones e invocaciones espirituales, ya que según manifiestan el lugar está cargado de energías que favorecen a este tipo de oraciones.
Dentro de las leyendas y las propias experiencias de algunos testigos, en el pantano de Can Bogunyà se producen extrañas apariciones de sombras y seres fantasmales durante la noche, se escuchan voces, se perciben extraños olores desagradables y existen alteraciones del campo electromagnético que incluso llegan ha provocar mareos y nauseas a las personas más sensibles.
Esta leyenda, se la dedico a Marian ( Navarra )
Preciosa es la leyenda del abad San Virila, porque mezcla naturaleza y religión en un bello relato, que todavía tiene presencia, porque en ese lugar se mantienen presentes esas dos constantes de modo efectivo.Sucede en el monasterio de San Salvador de Leyre (Navarra).
Cuenta la leyenda varias historias referentes al Barranco de Badajoz famoso lugar situado en Güímar -en la isla de Tenerife- donde también son muy famosas las pirámides de güimar.
Este lugar es bastante conocido a nivel nacional e incluso internacional por la cantidad de fenómenos extraños que cuentan que ocurren en él, desde apariciones de misteriosos seres hasta avistamientos de OVNIS. Actualmente, si visitamos el barranco podemos encontrar un inmenso paraje de vegetación y unas viejas minas abandonadas incluso con la maquinaria aún montada.
Fotografías tomadas de http://www.barrancodebadajoz.com/
Una de ellas -y la más conocida- de estas historias del Barranco de Badajoz es la de la niña de las peras:
Nos remontamos a los primeros años de 1900. Se cuenta que los padres de una niña enviaron a su hija al barranco en busca de fruta pero ésta desapareció y no volvió a su casa. La zona fue rastreada completamente por vecinos y amigos de los padres, los cuáles desesperados buscaban a su hija sin encontrarla por ningún lado. Finalmente, desanimados, la dieron por desaparecida.Varios años más tarde, la niña regresó a su casa, asombrosamente con el mismo aspecto que tenía al marcharse aquel día a buscar fruta, como si los años no hubieran transcurrido para ella. La niña contó a sus atónitos padres que había llegado al barranco buscando la fruta que sus padres le habían encargado y se quedó dormida al pie de un peral. Allí fue despertada por un ser muy alto vestido de blanco.
Contó la niña que este ser no le inspiró ningún miedo, y accedió a seguirle cuando se lo pidió. La niña acompañó al ser blanco hasta el interior de una cueva en la que habían unas escaleras por las que descendieron hasta llegar a una especie de jardín en el que habían más seres como él.Finalmente el ser la acompañó de nuevo a la entrada de la cueva y se despidió de ella, que recogió las peras y fue camino a su casa. Ella pensaba que sólo habían pasado unas horas, sin embargo habían pasado más de 20 años.
Actualmente se escuchan muchas historias de gente que ha pasado noches en el barranco o ha entrado a la gruta que existe en el barranco y ha escuchado la voz de la niña en forma de murmullos.
En un principio, la historia de Enriqueta Martí fue desmentida oficialmente por el gobernador civil de aquella época, Portela Valladares, que trató de negar que estaban ocurriendo ciertos hechos sangrientos en la ciudad de Barcelona, a principios del siglo 20. Enriqueta Martí fue detenida en 1909 a los 43 años en su domicilio de la calle de Minerva, donde descubrieron que tenía un prostíbulo de menores de ambos sexos y de edades que iban desde los 5 hasta los 16 años.









